
En los países desarrollados la mayoría de las enfermedades se producen principalmente por un estilo de vida poco saludable y por el sedentarismo.
Las principales causas de muertes relacionadas al sedentarismo son las enfermedades cardiovasculares, diabetes, obesidad, hipertensión, etc. Y muchas de estas patologías se podrían evitar realizando ejercicio físico, llevando un estilo de vida saludable y una dieta mediterránea.
El ejercicio físico no es la panacea pero hay evidencia científica que podría evitar entre un 30 y un 50 por ciento de estas patologías.