El psiquiatra y director del Servicio de Atención Psicológica y psicosocial a Inmigrantes y Refugiados (Sappir), Joseba Achotegui, disertó en la Academia de Ciencias Médicas de Bilbao sobre las dificultades que encuentra la población inmigrante en el siglo XXI para adaptarse a su lugar de destino.El cuadro psíquico, que se denomina Síndrome de Ulises o del emigrante con estrés crónico y múltiple, fue descubierto por Achotegui y está conformado por tristeza, llanto, culpa, ideas de muerte, tensión, preocupaciones recurrentes, irritabilidad, insomnio, cefaleas, fatiga, fallos de memoria, pérdida de atención y desorientación.
De naturaleza psicológica, está caracterizado por un estrés crónico relacionado con los problemas a los que se enfrentan los emigrantes en su proceso de asentamiento en un nuevo país.
“La migración es una situación de estrés límite, con cuatro factores vinculantes: soledad, al no poder traer a su familia; sentimiento interno de fracaso, al no tener posibilidad de acceder al mercado laboral; sentimiento de miedo, por estar muchas veces vinculados a mafias; y sentimiento de lucha por sobrevivir”, señaló Achotegui.
Se estima que en España este síndrome afecte a unas 800.000 personas y como cualquier situación de estrés, este padecimiento contribuye a acelerar o desarrollar ciertas enfermedades que podrían encontrarse en estado latente en estos sujetos, como brotes psicóticos.
Foto: Margarita_Rosío
Deja un comentario