Filosofía de la conceptualización aplicada al desarrollo de los de los fundamentos

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La conceptualización de los aprendizajes motores. Parte X

La adquisición de los fundamentos y su conceptualización cumpliría un papel primordial para el logro de jugadores integrales. Esta es otra de las cualidades que ha de diferenciar a un jugador tradicional de uno integral, y es fundamentalmente, lograr en el jugador la conceptualización de todos los fundamentos, de manera que se adquieran aprendizajes inteligentes que le permitan desarrollarse con una mayor posibilidad de entender el juego en su totalidad y desde cualquier posición sea cual fuera su cualidad más fina, ya como jugador de rendimiento competitivo.
 
La conceptualización sería otra de las condiciones que lo diferencie de un jugador que ha sido formado con métodos tradicionales (adiestrado y sometido a una especialización temprana). Me gustaría aclarar que esta condición sería beneficiosa para unos pocos, los talentosos por naturaleza o los que tienen condiciones físicas y anatómicas excepcionales, pero puede ser injusta y frustrante para muchos.
 
El desarrollo de los fundamentos ofensivos al igual que los defensivos admitiría dos posibles caminos; el adiestramiento o el aprendizaje inteligente. Como expresé anteriormente, el primero corresponde a métodos tradicionales de enseñanza y el segundo, a métodos más acordes a los tiempos que nos tocan vivir, modernos, en el cual se alcanza la conceptualización del fundamento (la comprensión).
 
Adiestramiento y aprendizaje inteligente
 
Si quisiéramos hacer una comparación entre ambos comenzaríamos diciendo que el adiestramiento es una automatización del gesto motor, en este caso de un fundamento determinado. El cual no puede ser comprendido en su total magnitud porque no alcanza los niveles superiores de aprendizaje, aprendizajes conscientes o inteligentes, y el adiestramiento sólo se alcanza en los niveles inferiores de aprendizaje y se da de igual manera en cerebros poco desarrollados, por lo tanto quizás si el perro tuviera manos podríamos enseñarle a picar o pasar una pelota.
 
En cambio, la conceptualización puede lograr un afianzamiento del fundamento (mediante la práctica) pero, además, por ser un gesto motor aprendido inteligentemente permite la correcta administración y adecuada utilización del mismo, no da lugar a los excesos ni a las carencias en su aplicación, y por estar predominantemente dominado por la razón se utilizan con equilibrada inteligencia y en la medida de lo necesario dentro del juego y sus circunstancias. Sería el valor agregado para todos.
 
No quiero decir con esto que todo lo tradicional no sirve, por el contrario lo que hoy considero tradicional fue en su momento el punto de partida de un crecimiento y evolución para lo que hasta ahora hemos logrado. Solo que el mundo ha evolucionado y el hombre junto con él y por lo tanto, también el deporte ha logrado beneficiarse con esa evolución y esto nos obligaría a utilizar métodos de trabajo en los distintos niveles de aprendizaje más acordes con la época y el nivel de evolución que se pretenda alcanzar.
 
Entendería entonces, que el desarrollo y conceptualización de los fundamentos ofensivos y defensivos del deporte nos permitiría darles ese valor agregado a nuestros jugadores sacándolos de una formación analítica y altamente estructurada para hacerlos integrales, libres y responsables.
 
Este desarrollo conceptual, sería además, una forma de dar más oportunidades a todos los que practican del deporte y de poner a cada uno en el lugar que le corresponde en el momento más oportuno dentro de su vida como deportista.
 
Afianzamiento del gesto con elevada carga de conocimiento
 
Dentro de los procesos inteligentes de aprendizaje, en todo deporte, se admite claramente la automatización del gesto motor específico de la actividad que se desarrolla (técnicas). En nuestro caso, cuando un jugador pica una pelota, no piensa cada pique, simplemente pica, lo mismo pasa con el lanzamiento, el pase, el establecimiento de una cortina, etc.
 
Si bien existe un automatismo en el gesto motor (técnica) que permite realizar la acción con ahorro de energía, éste también le permitiría ocupar espacios de pensamientos en el factor táctico (resolución de problemas) más que en el técnico. Esto le daría al jugador la posibilidad de tomar una decisión efectiva en cuanto por ejemplo a picar, pasar o lanzar aunque sea en sus formas más primitivas y en situaciones más o menos simples o sencillas.
 
El método, el tiempo de trabajo y la influencia del medio determinarán o desarrollarán en el jugador la capacidad de tomar decisiones en situaciones más complejas. Quiero decir que el desarrollo técnico va indefectiblemente asociado casi simultáneamente al desarrollo táctico, fuera cual fuera el nivel del juego, ya sea desde aprendizajes muy globales y rudimentarios hasta los más específicos y complejos. La idea es salir de lo analítico (la técnica primero y después lo táctico).
 
Lo que permitiría alcanzar la conceptualización dentro de los distintos niveles de aprendizaje sería la adecuada utilización del fundamento en situaciones problemáticas que deban ser resueltas por el jugador. Quiero aclarar de todas maneras que en el aprendizaje primario del fundamento (primeras experiencias) es fundamental en la enseñanza del mismo realizarla lo más inteligentemente que sea posible dejando la automatización como forma de afianzamiento del mismo. Por lo tanto creo conveniente lograr en lo posible un grado de conceptualización adecuado a la edad del jugador que se inicia.
 
Para ello en niños pequeños se utiliza el juego y el desarrollo psicomotor, el primero como actividad primaria del niño y el segundo con el fin de lograr la base para favorecer o sustentar futuros aprendizajes inteligentes, pero este es un tema que ya fue tratado anteriormente por lo tanto de aquí en más me referiré al logro de aprendizajes inteligentes como forma de alcanzar la conceptualización de los fundamentos y el desarrollo del pensamiento táctico para los niveles segundo al cuarto, tratados también anteriormente.
 
El fundamento debería ser automatizado, luego de ser aprendido y afianzado, para darle fluidez a la acción que se realiza durante el juego, además de fluidez da seguridad lo cual limita la posibilidad de cometer errores. Pero el nivel de conceptualización del mismo permitiría darle un sentido correcto a la acción y su éxito dependerá más de él que de los errores que pueda cometer la defensa. Por lo tanto la conceptualización permite, además de una adecuada postura y posición del fundamento, darle un sentido lógico a la acción, que sumado al talento natural o adquirido del jugador permiten el logro de la integralidad del mismo.
 
En síntesis la conceptualización del fundamento nos daría la posibilidad de decidir cuál es el mejor camino para lograr un objetivo inmediato, una respuesta adecuada y efectiva durante un juego, por ejemplo regular el pique, buscar el mejor lanzamiento, pase o asistencia, el mejor corte, el ángulo correcto de cortina, etc.
 
Y la automatización y afianzamiento del fundamento ya sometido al proceso de aprendizaje, nos daría la fluidez necesaria para encarar el juego de manera continua y con respuestas inteligentes limitando la brecha entre el resultado conseguido y el esperado.
 
Prof. Willy Romero
Pedro Luro
Argentina
wromero@luronet.com.ar

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