Aunque es aparentemente poco nutritiva, esta hortaliza de la familia de las Crucíferas contribuyó a la supervivencia de los pueblos germánicos durante siglos o incluso milenios. Llegó a ser uno de los alimentos más populares de Europa, pero su consumo disminuyó notablemente con la llegada de la patata procedente de América.
INGREDIENTES PARA 4 PERSONAS:
- 1 nabo pequeño
- 1 tomate grande
- 1 corazón de puerro (solo las dos hojas centrales)
- 1 aguacate mediano
- Alcaparras
- Sal
- Pimienta blanca
PREPARACIÓN:
Lavamos todas las verdura. Pelamos los tomates y los cortamos en trocitos de unos 3 cm de largo. Trituramos el aguacate y le echamos una pizca de sal y pimienta blanca.
Separamos todas las hojas externas del puerro hasta encontrar las dos centrales, esas que son muy finas y de color verde claro, y las cortamos en trozos de 3 o 4 centímetros.
Pelamos y cortamos el nabo en tiras largas y finas con el pelador de patatas.
Enrollamos cada tira de nabo con media cucharadita de aguacate triturado, un trozo de tomate, una tira de puerro y una alcaparra. Pinchamos por el centro con un palillo y servimos.