Los expertos advierten que se están incrementando la vigorexia y la ortorexia.
La primera es la obsesión de las personas por desarrollar grandes músculos, de tal forma que se apuntan al gimnasio y pasan horas entrenando, llevando una dieta especial basada en proteínas y carbohidratos y baja en grasas. La obsesión es tan grande que algunos llegan hasta tomar anabolizantes con los graves problemas de salud que esto acarrea. Otros se dejan seducir por los suplementos nutricionales, aminoácidos, creatinas, etc. para intentar desarrollar grandes masas musculares.
La ortorexia es la obsesión por la comida saludable y esto los lleva a ser muy meticulosos con los alimentos que consumen.