El Entrenador Lider del Siglo XXI

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Estamos acostumbrados a ver entrenadores que se dicen líderes porque son altos, extranjeros, hablan fuerte y diferente, o bien, llaman mucho la atención. Sin embargo eso es solo una falacia, ya que en el Siglo XXI no aplica tal concepto. Hoy en día los entrenadores como líderes deben poseer otras características, pero primeramente se debe romper con algunos mitos como los siguientes:

  • Los lideres nacen, no se hacen
  • Líder ahora, líder para siempre
  • Los líderes son mas emotivos que los demás.

Existen factores muy importantes que un líder debe considerar, entre estos destacan la forma de vestir, la forma de hablar, la forma de comportarse; pues no cabe duda que la imagen es algo que un entrenador profesional debe cuidar. Pero tales cosas no hacen en sí a un entrenador líder. Alguien puede mostrar una apariencia buena y con ello ganar mucho ante las demás personas, sin embargo a la hora de actuar es donde un verdadero líder muestra sus cualidades, las cuales no son físicas, mas bien relacionadas con el intelecto.

En el entendido de que un entrenador líder no nace, quien pretenda transformarse en un entrenador líder del Siglo XXI ha de utilizar diez comportamientos sencillos, pero a la vez poderosos: modificar, educar, escuchar, delegar, inspirar, facultar, persuadir, visualizar, unir y recompensar. Estas palabras llevadas a la acción cambian de manera notable las conductas en el liderazgo y permitirán arrojar por la borda el viejo modelo del entrenador líder.

Una de las características más importantes de un entrenador líder es la visión, ya que la misma lo diferencia de los demás entrenadores. Un entrenador sin visión se convierte en una persona limitada y es que a partir de la visión es donde el entrenador empieza a caminar. Un entrenador sin vision es aquel que camina sin rumbo definido y vive al día en todo lo que hace. Un entrenador líder se forja una meta y camina paso a paso sobre ella.

Orlando Oclua, autor del “El nuevo liderazgo” menciona algo a lo que denomina la cadena “C”, que es un conjunto de palabras que comienzan con esa letra y que un entrenador líder debe contemplar.

La primera palabra que forma la cadena se llama cambio. Si no adoptamos una posición de cambio, seguramente estamos destinados a obtener los mimos resultados. Un entrenador debe estar dispuesto a cambiar, ya que la vida misma está cambiando constantemente y el mantener una postura estática nos alejaría cada día de la vanguardia. El cambiar juntos con los cambios es lo que en verdad nos daría una estabilidad como entrenadores profesionales.