
Una persona que padece una enfermedad reumática no debe renunciar a la movilidad, al contrario, el ejercicio leve a moderado le favorecerá a tonificar sus músculos y a mejorar su calidad de vida.
Está claro que estas poblaciones deben estar controladas por una persona experta para elegir los ejercicios adecuados y dosificar las cargas de entrenamiento adecuadamente y en forma personalizada.
Cabe destacar que en ciertos cuadros de reumas, tales como la artritis se debe recomendar reposo hasta que desaparezca el proceso inflamatorio y cuando ello ocurra comenzar con ejercicios suaves.