Siempre se relacionó el ejercicio con el fortalecimiento del cuerpo, luego con las mejoras fisiólogicas del organismo, más tarde con el retraso de las enfermedades y ahora recientes estudios confirman que la práctica de actividad física podría actuar como un eficaz antidepresivo y mejorando el sistema cognitivo, retrasando el deterioro mental producido por el paso de los años.