Mucha gente, por las cuestiones de tiempo que impone la sociedad actual que vivimos no se toma el tiempo necesario para desayunar o lo hace de forma rápida o consumiendo “bollería industrial”.
La falta de alimentos y nutrientes en las primeras horas del día pueden afectar en distintos factores de las funciones cognitivas como la concentración y la memoria. Esto se produce por un descenso gradual de los niveles de insulina y glucosa en la sangre. También podría ocasionar debilidad y decaimiento.