Obesidad y sobrepeso tienden a definirse como un exceso en las reservas energéticas corporales, en forma de grasa principalmente. Así, si bien es cierto que el incremento de grasa en el cuerpo se manifiesta siempre mediante un aumento de peso, esto no quiere decir que todos aquellos que pesen más de lo que se considere normal sean obesos. Para delimitarlo, se fijan una serie de indicadores antropométricos, entre los que destaca el Índice de Masa Corporal (IMC).En el caso de la población anciana, los registros adecuados no coincidirán con los que se consideren oportunos entre los adultos o entre los jóvenes. No obstante, no resulta extraño que entre las personas mayores de 65 años el IMC se encuentre entre 25 y 29, que aunque no excesivamente elevado, ya resulta un factor de riesgo para la salud considerando que un peso normal se ubica por debajo de 25. En este sentido, los problemas de sobrepeso han aumentado entre los ciudadanos que se sitúan por encima de la franja de edad de los 65 años, hasta alcanzar en estos momentos, en España, cifras que rondan el 35{e30072f1a99c6c98cce57ffe6cdf2df60ae7d4ea931ea5ec7b71369bdab02c58}.
Para enmarcar el porcentaje en un contexto más nítido, cabe apuntar que la incidencia de la obesidad entre la población adulta es del 15{e30072f1a99c6c98cce57ffe6cdf2df60ae7d4ea931ea5ec7b71369bdab02c58}, reduciéndose ligeramente los guarismos (14{e30072f1a99c6c98cce57ffe6cdf2df60ae7d4ea931ea5ec7b71369bdab02c58}) en los ciudadanos cuyas edades se encuentran comprendidas entre los 2 y los 24 años. Sin embargo, también es cierto que, de cara a entender mejor estos registros, hay que señalar que la mayoría de los adultos tienden a desarrollar sobrepeso y almacenar grasa con el paso del tiempo, principalmente debido a un mayor sedentarismo en sus costumbres y en su forma de vida.
En estas circunstancias, desde el Instituto de Obesidad, dirigido por el Doctor Adelardo Caballero, se quiere alertar de las consecuencias que estos excesos pueden acarrear a la población anciana, que van desde la artrosis hasta la osteoporosis en ellas; y la hipertensión, la gota o el cáncer en ellos.
Foto: Bruno Unna
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