En Dinamarca ya las han prohibido y algunos países tratan de seguir su ejemplo
Un estudio de revisión científica que repasa las últimas investigaciones sobre las grasas “trans” publicado en la revista The New England Journal of Medicine, concluye que estos lípidos incrementan los niveles del colesterol LDL, vulgarmente denominado “malo” y disminuyen la presencia del colesterol HDL, comúnmente llamado “bueno”. Con lo cual este tipo de alimentación aumenta significativamente las probabilidades enfermedades cardiovasculares.