Un texto argumentativo consta de:
1. Tesis. Es la idea fundamental en torno a la que se reflexiona; puede aparecer al principio o al final del texto. Ha de presentarse clara y objetivamente. Puede encerrar en sí varias ideas.
2. Cuerpo. Despliega la idea o ideas que se pretende demostrar desde dos perspectivas: una de defensa (se van ofreciendo los argumentos para confirmarla) de ellas, y otra de refutación contra previsibles objeciones que podría hacer el adversario. La primera no debe faltar.
3. Conclusión. En la demostración se reflexiona sobre el tema desde todos los ángulos, hasta llegar al objetivo deseado, que se ofrece como conclusión a menudo anunciada al comienzo del escrito. Puede presentarse de varias formas:
· Afirmando la idea principal. El contenido que se desarrolla asume el rango de tesis porque explica el problema o los fenómenos que se tratan en una idea general.
· Como propuesta sugerente. Este tipo de conclusión se distingue porque el escrito, si bien recoge en síntesis la idea sustancial de la exposición, no llega a hacer definitivo su razonamiento o a completar su información. Se asientan sugerencias para futuros trabajos, abriendo caminos hacia otras perspectivas antes de poner punto final al propio texto.
Lo que distingue a un argumento de una mera colección de proposiciones es la inferencia que se supone que las une. Inferir (implicar) es derivar una consecuencia o deducir algo de otra realidad, de una verdad conocida se pasa a otra no conocida.
Decálogo para elaborar un texto argumentativo.
Texto = cualquier forma de comunicación.
1. Determinar claramente cuál es la idea central del ‘texto’ que se va a sostener.
2. Definir el receptor a quien va dirigido. Es frecuente el empleo de tecnicismos correspondientes a la disciplina de la que trate el texto, lo que obliga a considerar y clarificar el significado de los términos empleados.
3. Cualquier afirmación ha de estar sustentada por una serie de argumentos, por lo que habrá que buscar todos los argumentos posibles a favor de la tesis.
4. Tener en consideración las opiniones, creencias y valores del destinatario para elegir aquellos argumentos que mejor puedan convencerle y desestimar los restantes.
5. Deben preverse las posibles objeciones del adversario a dichos argumentos. La ironía da por verdadera y seria una afirmación evidentemente falsa; tiene como finalidad reprochar algo al interlocutor, o hacerle partícipe de la burla o indignación del autor.
6. Una buena introducción para hacer significativo el proceso, contribuye a captar la aprobación del otro. La comprensión hace posible cualquier forma de conocimiento.
7. El orden de los argumentos es un factor esencial. En beneficio del mismo, se evitarán las divagaciones, que podrían entorpecer la comprensión. Los argumentos más sólidos se deben incluir al final.
8. La conclusión debe tener fuerza e interés para ganar la complacencia del auditorio.
9. Emplear el lenguaje de forma adecuada, concisa y clara, sin renunciar a la ayuda que pueden proporcionar los recursos literarios. Es indudable que un texto debidamente fragmentado en párrafos es más fácilmente interpretado y asimilado que un texto indiviso.
10. Si la exposición es oral, conviene memorizar de modo general el texto para producir una buena impresión de seguridad en los oyentes.
Técnicas argumentativas
1. Relación de causa/efecto.
2. Citas o argumentos de autoridad.
3. Refranes.
4. Máximas.
5. Ejemplos.
6. Fábulas.
Las REGLAS de una DISCUSIÓN CRÌTICA.
1. "Las partes no deben impedirse unas a otras al presentar puntos de vista o ponerlos en duda".
2. "Una parte que presenta un punto de vista está obligada a defenderlo si la otra parte le solicita hacerlo".
3. “El ataque de una parte en contra de un punto de vista debe referirse al punto de vista que realmente ha sido presentado por la otra parte".
4. "Una parte sólo puede defender su punto de vista presentando una argumentación que esté relacionada con ese punto de vista".
5. "Una parte no puede presentar algo falsamente como si fuera una premisa dejada implícita por la otra parte, ni puede negar una premisa que el mismo ha dejado implícita".
6. "Una parte no puede presentar falsamente una premisa como si fuera un punto de aceptado, ni puede negar una premisa que representa un punto de vista aceptado".
7. "Una parte no puede considerar que un punto de vista ha sido defendido concluyentemente si la defensa no se ha llevado a cabo por medio de un esquema argumentativo apropiado que se haya aplicado correctamente".
8. "En su argumentación las partes sólo pueden usar argumentos que sean lógicamente válidos o que sean susceptibles de ser validados explicitando una o más premisas implícitas".
9. "Una defensa fallida de un punto de vista debe tener como resultado que la parte que lo presentó se retracte de él y una defensa concluyente debe tener como resultado el que la otra parte se retracte de sus dudas acerca del punto de vista".
10. "Las partes no deben usar formulaciones que resulten insuficientemente claras o confusamente ambiguas y deben interpretar las formulaciones de la parte contraria tan cuidadosa y tan exactamente como les sea posible".
Argumentación, comunicación y Falacias. Una perspectiva pragma-dialéctica. Frans Van Esmeren y Rob Grootendodrst, Santiago de Chile, Ed. de la Univ. Cat. de Chile.
1) Cerletti – Kohan , “La filosofía en la escuela” 1996, pág. 94
2) Introducción a la Lógica (Eudeba, Buenos Aires, 1962)
3) Toulmin – “los usos de la argumentación” 1958