|
Imagen
temporoespacial y Mociones.
Página 1 de 2
Cuando movemos
alguna parte del cuerpo no siempre tenemos conciencia del movimiento ni de la
zona que debemos mover ni hacia donde debemos encaminar la acción. Es
importante saber que todo el cuerpo siempre está listo para cualquier
movimiento, así mismo que la elección de los planes de acción se efectúan en
la etapa preparatoria del movimiento y que depende sobre todo de las
imprecisiones y representaciones óptimas en relación con la experiencia. Es de
destacar que los esquemas de movimientos están potencialmente impresos en el
sistema nervioso y que van a transferir a los músculos la acción, dando lugar
a lo que denominamos posturas, antes de ingresar a la conciencia mediante
constantes alteraciones de la posición. Estamos construyendo siempre un modelo
postural de nosotros mismos, sujeto a continuos cambios. Cada postura o
movimiento nuevo queda registrado sobre este esquema plástico, y la actividad
de la corteza pone a cada nuevo grupo de sensaciones provocadas por la alteración
de la postura en relación a aquel modelo postural.
El modelo postural de nuestro cuerpo se halla relacionado
con el modelo postural de los demás. Así como nuestras emociones y acciones de
los demás son inseparables de sus cuerpos. La impresión postural es la base
del modelo postural. Hay entonces un patrón postural de las posturas, sobre
cuya base se miden todas las percepciones nuevas, y existen esquemas que nos
enseñan a ver la relación entre las distintas partes del cuerpo. De aquí se
deduce:
1-
El sentido de la postura desempeña cierto papel en la construcción del
conocimiento que tenemos de nuestro cuerpo.
2-
En lo que concierne a la facultad de localización existe la posibilidad
de elaborar un conocimiento de la relación que guardan entre si las distintas
partes de la superficie corporal.
3-
Existe una imagen optima del cuerpo, independiente de las imágenes táctiles.
4-
Las partes simétricas del cuerpo se hallan relacionadas entre si, fisiológica
y psicológicamente.
Dusser de Barenne destaca: la estrecha relación psicológica
entre los puntos simétricos del cuerpo, y Wolkman demostró que cuando uno
ejercita un lado del cuerpo, las partes contra laterales del mismo mejoran la
facultad de localización.
Es decir, siempre se produce un plan de integración
entre las impresiones , táctiles y kinestésicas, orientadas hacia el propio
cuerpo. En dicho plan el conocimiento del propio cuerpo constituye una necesidad
absoluta: "Siempre me hará falta el conocimiento de que actúo con mi
cuerpo, inicio los movimientos con mi cuerpo, aunque utilice una parte
determinada del mismo, siempre con el conocimiento del objetivo de mis acciones
o para ellas". No sabemos mucho a cerca de los procesos psíquicos que
tienen lugar cuando el movimiento es continuado. Es probable que sean los
reguladores sensomotores los que desempeñan el papel mas importante entre la
meta y la iniciación. De algún modo todo movimiento se basa entre las
estructuras que se extienden entre la iniciación y el fin del movimiento,
provocan además de continuo nuevas sensaciones de tipo kinestesico y táctil
que penetran en el campo de tensión y se convierten a su vez en tensiones. El
movimiento es pues, el factor unificador entre las distintas partes de nuestro
cuerpo, gracias a él adquirimos una relación definida con el mundo exterior y
con los objetos, construyendo, así mismo, junto a todos los sentidos el esquema
del cuerpo. Así definimos la imagen del cuerpo, como la representación mental
que nos formamos de nuestro propio cuerpo, es decir la forma en que este se nos
aparece y que le sirve de referencia en el espacio. Se integra mediante:
impresiones táctiles, térmicas, dolorosas, recibimos sensaciones de parte de
los músculos y de las vísceras, siempre con la experiencia inmediata de que es
una unidad. Este conocimiento inmediato del cuerpo, tanto en estado de
movimiento o reposo se lo define en función de la interrelación de sus partes,
y sobre todo, de su relación con el espacio que lo rodea. "Es el resultado
de la experiencia del cuerpo en el mundo".
Esquema corporal: indistintamente algunos autores no
hacen distinción alguna con la imagen corporal, sin embargo, desde el punto de
vista psicológico, el concepto de esquema corporal se aplica a un sentimiento
que tenemos de nuestro propio cuerpo, de nuestro espacio corporal. Desde el
punto de vista fisiológico, representa la función de un mecanismo fisiológico
que nos da el sentimiento correspondiente a la estructura real del cuerpo.
Gracias a la existencia de estos esquemas, podemos proyectar nuestro
reconocimiento de la postura, movimiento y localización mas allá de los
limites de nuestros propios cuerpos. Al estudiar la imagen corporal, debemos
encarar el problema psicológico de la relación que guardan las impresiones de
nuestros sentidos con nuestros movimientos y la motilidad en general. Cuando
percibimos algo, o imaginamos, actuamos como entidades estructurales
(personalidad), sistemas de acciones y tendencias a la acción, coloreadas
emocionadamente. Amamos nuestro cuerpo, es una cosa viva, en su incesante
diferenciación e integración.
Siguiente
|